Los recientes hechos de violencia contra estaciones de servicio y camiones cisterna encendieron las alarmas en Norte de Santander. Gremios económicos advierten que los ataques al sector combustible podrían comprometer la estabilidad energética del departamento.
Redacción: Karilyn Guerrero – Periodista TRO Digital

Además de las pérdidas en infraestructura, el impacto ya empieza a sentirse en la cadena de suministro y en la confianza del sector.
Impacto en el costo de vida
Los ataques al sector combustible en Norte de Santander afectan a los empresarios y tienen efectos directos sobre el bolsillo de los ciudadanos.
Cada atentado interrumpe la distribución de gasolina y diésel. Esto podría traducirse en aumentos de precios o incluso en desabastecimiento en municipios apartados.
Desde el sector advierten que el temor entre trabajadores y propietarios también frena la inversión y afecta la generación de empleo formal.
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Riesgos para el transporte de combustible
La situación también golpea el transporte de carga teniendo en cuenta que los ataques no se limitan a estaciones de servicio, sino que han alcanzado las rutas por donde se moviliza el combustible.
Conductores reportan temor para transitar por ciertos corredores viales. Esto ha reducido la operación en horarios clave y afecta la conexión comercial entre Cúcuta y otras regiones del país.
Como consecuencia, la competitividad de las empresas locales empieza a verse comprometida.
Llamado urgente por mayor seguridad
Ante este panorama, los gremios del sector combustible hicieron un llamado a la Fuerza Pública para reforzar la seguridad en puntos estratégicos.
Insisten en la necesidad de garantizar condiciones mínimas para operar. De lo contrario, advierten que el abastecimiento podría verse seriamente afectado.
Esto impactaría actividades esenciales como el transporte, la distribución de alimentos y la movilidad diaria en la región.





