El atentado ocurrido la noche del 31 de agosto en el municipio de Los Patios, Norte de Santander, además de dejar víctimas y daños materiales, generó una serie de pronunciamientos de organizaciones sociales, de víctimas y de derechos humanos, que coincidieron en rechazar la violencia y en pedir mayores garantías para la población civil.
REDACCIÓN: Mónica Alba – Periodista Oriente Noticias

De acuerdo con el pronunciamiento de la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos en Colombia, el ataque con un carro bomba dejó al menos una persona civil fallecida, nueve civiles y dos policías heridos, además de afectaciones materiales.
La organización condenó lo ocurrido y recordó las obligaciones de los actores armados frente a la población.
“Reiteramos a los grupos armados no estatales su obligación de respetar los derechos humanos y el DIH”, señaló la ONU Derechos Humanos.
A estas voces se sumó la Asociación Nacional de Víctimas, ANIVIVAC, que rechazó el atentado contra la Policía en Los Patios y manifestó su solidaridad con quienes resultaron afectados por el hecho.
LE PUEDE INTERESAR: Gobierno congela los precios de la gasolina y el ACPM para septiembre tras el terremoto

La organización también pidió una respuesta contundente de la Fuerza Pública para recuperar las condiciones de seguridad en el departamento.
“Nuestra Fuerza Pública debe actuar con contundencia y recobrar la seguridad para los nortesantandereanos”, expresó ANVIVAC.
Mientras tanto, desde el Consejo Departamental de Paz, Reconciliación y Convivencia de Norte de Santander, su presidente del Comité Técnico, Enrique Rafael Pertuz Ariza, manifestó su preocupación por los hechos y llamó a las instituciones y a los diferentes sectores de la sociedad a no permitir que la violencia se convierta en una respuesta permanente frente al conflicto.
En su comunicado, el Consejo hizo énfasis en la protección de la vida y de las comunidades, al tiempo que reclamó el respeto por la población civil y el Derecho Internacional Humanitario.
Pero su pronunciamiento también puso nuevamente sobre la mesa la necesidad de buscar alternativas diferentes a la confrontación armada.
“Norte de Santander necesita superar los ciclos de confrontación y avanzar hacia una salida política al conflicto armado, más allá de la guerra”, sostuvo el Consejo Departamental de Paz.
La organización convocó al Gobierno Nacional, las autoridades territoriales, los actores armados, las organizaciones sociales y las comunidades a fortalecer escenarios de diálogo, concertación y negociación.
Tres pronunciamientos que, desde diferentes perspectivas, coinciden en un mismo punto: la violencia vuelve a generar preocupación en Norte de Santander y la población civil debe estar en el centro de las acciones de protección y de las decisiones para enfrentar el conflicto.
Mientras avanzan las investigaciones para esclarecer las circunstancias del atentado y establecer responsabilidades, las voces de las organizaciones también plantean el desafío de recuperar la seguridad, atender a las víctimas y evitar que nuevos hechos violentos sigan profundizando el temor entre las comunidades.





