El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, autorizó la ejecución de Nidal Hasan, condenado a muerte por el ataque ocurrido en 2009 en la base militar de Fort Hood, Texas. La masacre dejó 13 personas muertas y 32 heridas.
Redacción: María Bautista – Periodista TRO Digital

Más de 17 años después del ataque, el Ejército estadounidense estableció una fecha para ejecutar la sentencia contra Hasan. Él había alcanzado el rango de mayor y trabajaba como psiquiatra del Ejército.
Nidal Hasan fue condenado por 13 asesinatos
El 5 de noviembre de 2009, Nidal Hasan abrió fuego dentro de Fort Hood, en una de las jornadas más mortíferas registradas en una instalación militar estadounidense.
En 2013, un tribunal militar declaró culpable a Hasan de 13 cargos de asesinato premeditado y 32 cargos de intento de asesinato. Cinco días después, recibió la pena de muerte.
Tras completar el proceso de apelaciones, Trump autorizó el pasado 2 de octubre que se lleve a cabo la sentencia.
¿Cuándo será ejecutado Nidal Hasan?

El Ejército de Estados Unidos estableció el 3 de diciembre de 2026, a la 1:00 p. m., hora central, como fecha y hora para la ejecución de Nidal Hasan.
La sentencia está prevista para realizarse mediante un pelotón de fusilamiento en Fort Hood. Sin embargo, nuevos recursos judiciales podrían modificar el calendario establecido.
La base militar actualmente se conoce como Fort Cavazos. Sin embargo, el proceso de ejecución está relacionado con el caso ocurrido en las instalaciones cuando aún se denominaban Fort Hood.
La ejecución tendría un precedente histórico
Si la ejecución de Nidal Hasan se concreta, será la primera de un militar estadounidense en más de seis décadas.
También sería la primera ejecución mediante un pelotón de fusilamiento realizada por el Ejército de Estados Unidos desde 1945. La última ejecución militar en el país tuvo lugar en 1961.
El caso de Nidal Hasan permanece como uno de los episodios más graves de violencia ocurridos dentro de una instalación militar estadounidense. Además, de concretarse la sentencia, marcaría un nuevo capítulo en la historia de las ejecuciones militares en Estados Unidos.





