Repatrian el cuerpo del bumangues que murió en un operativo de ICE en Estados Unidos

Tras más de un mes de gestiones, el cuerpo del joven bumangués Johan Sebastián Durán Guerrero, de 26 años, regresó a su ciudad natal para recibir el último adiós por parte de sus seres queridos. Sus exequias se llevaron a cabo en la tarde del pasado 27 de agosto en el parque memorial Tierra Santa, poniendo fin a una espera de 45 días para su familia desde su fallecimiento en Biddeford, Maine, el pasado 13 de julio.

Los restos de Durán Guerrero fueron velados inicialmente en la Funeraria San Pedro antes de su traslado al cementerio. Durante el sepelio, su familia mantuvo absoluta reserva y ha preferido no ofrecer declaraciones a los medios de comunicación en este momento de duelo. Semanas antes, ante la incertidumbre, sus padres habían viajado a Estados Unidos para exigir explicaciones directas y demandar justicia sobre las circunstancias de la muerte del joven.

Johan Sebastián había emigrado a Estados Unidos en 2023 con el propósito de trabajar y sacar adelante a su familia. Al momento de su muerte, vivía en Biddeford junto a su esposa, Karolina Rojas, y su hija de tres años, desempeñándose en labores de limpieza y reparto.

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De acuerdo con sus allegados y organizaciones de apoyo, el joven se encontraba legalmente en el país, no tenía récords criminales, contaba con número de Seguro Social, permiso de trabajo y adelantaba un trámite de asilo político.

El deceso del colombiano ocurrió tras recibir varios disparos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante un procedimiento. La versión inicial del Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU. señala que los oficiales buscaban a otra persona con orden de expulsión y que el bumangués intentó escapar en un vehículo, lo que motivó al agente a disparar al percibir una supuesta amenaza a la seguridad.

No obstante, la congresista estadounidense Chellie Pingree desvirtuó esta versión en una audiencia en Maine, aclarando que el objetivo del operativo era en realidad el compañero de piso de Johan —propietario del vehículo que conducía el colombiano— y confirmando que Durán Guerrero no tenía ninguna orden de deportación activa.

La investigación por el uso de la fuerza continúa bajo el liderazgo de la Fiscalía General de Maine, mientras que el agente involucrado, identificado como David Michael Brouillette, fue apartado temporalmente bajo licencia administrativa.

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