El IDEAM reportó el 10 de septiembre que las condiciones de El Niño continúan fortaleciéndose y estimó una probabilidad superior al 90 % de que el fenómeno alcance una intensidad muy fuerte durante el último trimestre de 2026 y el primero de 2027. Frente a este panorama, la escasez de agua en Colombia es un tema que preocupa a las autoridades y la ciudadanía.
Redacción: Estafani Averanga – Periodista TRO Digital

Además, el Ministerio de Vivienda identificó 558 municipios y áreas no municipalizadas con riesgo alto o muy alto frente a los posibles efectos del fenómeno sobre el abastecimiento de agua. En este contexto, surge así el problema de escasez por agua en regiones de Colombia.
Para la economía, uno de los principales desafíos será evitar que la menor disponibilidad de agua se traduzca en mayores costos de producción, menor oferta y nuevas presiones sobre los precios. Por lo tanto, el impacto de la escasez de agua en Colombia es evidente.
El impacto de la escasez de agua en la economía
La dimensión del riesgo económico también ha sido estimada en escenarios nacionales. Un estudio del Banco Mundial calculó que una reducción del 10 % en el suministro de agua podría disminuir el PIB de Colombia entre 0,25 % y 0,43 %. Además, el informe estima una reducción de unos US$340 millones en la producción agrícola. Al mismo tiempo, la escasez de agua se convierte en una emergencia en Colombia.
Estas cifras corresponden a un escenario modelado y no representan pérdidas confirmadas para 2026. Sin embargo, permiten dimensionar los posibles efectos que una disminución considerable de la disponibilidad de agua tendría sobre diferentes sectores de la economía. Asimismo, habría una potencial escasez de agua fuerte en Colombia.
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Por otra parte, el 21 de septiembre, el regreso del racionamiento en Medellín volvió a evidenciar la presión sobre el abastecimiento de agua en el país. EPM anunció nuevos cortes desde el 22 de septiembre en sectores del nororiente y centro-oriente de la ciudad. Las interrupciones serían de unas ocho horas durante la noche y estarían relacionadas con la reducción de las reservas y el bajo cumplimiento de las metas de ahorro. En suma, esta situación es un reflejo de la escasez de agua en Colombia.
Esta situación se suma a las restricciones que ya se presentan en otras regiones y aumenta la preocupación por los efectos que una escasez prolongada podría generar sobre la actividad económica. Esto es aún más relevante si persiste la escasez de agua en Colombia.
Empresas también enfrentan mayores costos
Para las empresas, un suministro irregular de agua puede significar más gastos y dificultades para mantener sus operaciones. En relación a esto, restaurantes, hoteles, comercios, industrias y negocios que utilizan el recurso en sus procesos podrían necesitar almacenar agua, modificar horarios, contratar abastecimiento adicional o reducir temporalmente algunas actividades. Sin duda, la escasez de agua en todo Colombia repercute en varios sectores productivos.
Si los cortes se prolongan, estos gastos pueden reducir los márgenes de los negocios y afectar su productividad. Además, los sectores que dependen directamente del agua para producir bienes o prestar servicios pueden enfrentar mayores dificultades para mantener sus niveles habituales de operación. Todo esto sucede debido al problema de escasez de agua en Colombia.
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La escasez de agua también presiona el precio de los alimentos
La agricultura es uno de los sectores más expuestos a la escasez de agua, debido a su dependencia del recurso para mantener los cultivos. La escasez de agua en Colombia vuelve crítica la situación agrícola.
En Santander, por ejemplo, la falta de agua y las altas temperaturas ya han afectado algunas cosechas y generado escasez de productos en Centroabastos de Bucaramanga. Hasta el 20 de septiembre, más de 15 productos registraron aumentos de hasta 70 %. Estos aumentos están afectados por la actual escasez de agua en regiones como Colombia.
Uno de los casos más destacados fue el de la habichuela, cuyo precio pasó de alrededor de $90.000 a $160.000 por una carga de 40 libras, según los reportes del mercado. Además, este hecho está vinculado a la persistente escasez de agua en Colombia.
Los datos del DANE también muestran presión sobre los precios mayoristas de algunas verduras. Entre el 12 y el 18 de septiembre aumentaron las cotizaciones de productos como pepino cohombro, pimentón, fríjol verde y ahuyama. Al mismo tiempo, se reportó una menor oferta de algunos alimentos procedentes de Santander y otras regiones. Esto sucede en parte por la escasez de agua que afecta a Colombia.





