Tras tres días de intensas labores de búsqueda en una zona de difícil acceso de la cordillera Occidental, las autoridades confirmaron el hallazgo sin vida de los cinco tripulantes de la avioneta Cessna T206. La aeronave se precipitó a aproximadamente 9.000 pies de altura mientras cubría la ruta entre el municipio de Condoto (Chocó) y el aeropuerto de Guaymaral (Bogotá).
El piloto: Mehmet Cankaya, empresario y aviador voluntario
Mehmet Cankaya, de 43 años, era un empresario turco radicado en Colombia desde hace más de diez años. Nació y creció en Kusadasi, una ciudad portuaria en la costa egea de Turquía, donde durante su juventud trabajó repartiendo quesos y yogures en comercios y hoteles.
Su camino en la industria del turismo comenzó en 2007 cuando viajó a México para incorporarse a Mega Travel, firma fundada por su tío materno, Ercan Yilmaz. Entre 2013 y 2015 se estableció en Bogotá junto a su socia Katia Mendizábal para fundar la operación de Mega Travel Colombia, empresa de la cual fue director general. Posteriormente amplió su actividad comercial con un operador receptivo y con la firma Dorado Experiences. En el país también conformó su hogar al casarse con Adriana Revelo, con quien tuvo dos hijas.
A la par de su actividad ejecutiva, Cankaya se vinculó como voluntario a la Patrulla Aérea Civil Colombiana (PAC), poniendo sus conocimientos de aviación al servicio de misiones comunitarias para transportar personal médico a regiones aisladas.

Las cuatro doctoras: una misión de salud en el Alto San Juan
Las cuatro profesionales de la salud que viajaban en la aeronave fueron identificadas como Perla Costanza Álvarez, Sandy García, María Guzmán y Yuliza Figueredo.
Como integrantes y voluntarias de la Patrulla Aérea Civil, las médicas regresaban a la capital tras participar en una jornada asistencial gratuita en favor de las comunidades del Alto San Juan, en Condoto. Durante la brigada, el equipo médico logró brindar atención a cerca de 600 personas, entre ellas numerosos niños. En el desarrollo de la misión, Constanza Álvarez había informado sobre el avance de los trabajos, reportando la atención de más de 120 pacientes únicamente durante la primera jornada.

El vuelo despegó la mañana del domingo 13 de septiembre desde el aeropuerto Mandinga, en Condoto. A las 9:23 a.m. se perdió el contacto de radio con la aeronave y poco después se activó la radiobaliza de emergencia (ELT) en inmediaciones del cerro Tatamá. Para las tareas de localización en el terreno montañoso, la Fuerza Aérea Colombiana y la Aerocivil desplegaron helicópteros UH-60 Black Hawk y Bell-212, hasta confirmar que no se registraron sobrevivientes en el sitio del impacto.





