La ganadería en Cimitarra Santander se ha convertido en uno de los pilares económicos y sociales del Magdalena Medio.

Ubicado a 190 metros sobre el nivel del mar, este municipio se destaca por su producción bovina de doble propósito, donde la leche y la carne representan sustento e identidad campesina.
Entre sabanas fértiles y clima cálido, Cimitarra ha consolidado un modelo ganadero que combina innovación genética y educación rural.
Doble propósito
La ganadería en Cimitarra Santander se basa en sistemas de doble propósito, orientados tanto a la producción de leche como de carne. Familias campesinas y ganaderos locales trabajan diariamente en el cuidado del ganado, el ordeño temprano y la alimentación balanceada del hato.
Uno de los avances más relevantes ha sido la implementación de mejoramiento genético con la raza Brahman, reconocida por su adaptación al clima cálido del Magdalena Medio y su resistencia a condiciones exigentes.
A través de inseminación artificial, cruces estratégicos y selección rigurosa, los productores buscan animales más productivos y saludables. Este enfoque ha permitido fortalecer la competitividad de la ganadería en Cimitarra y garantizar sostenibilidad a largo plazo.
La herencia
El desarrollo ganadero no solo se vive en las fincas. En el Colegio Carare, los estudiantes reciben formación en prácticas agropecuarias, crianza de ganado menor y producción láctea.
La leche fresca producida en Cimitarra también se transforma en queso artesanal, fortaleciendo la economía familiar y agregando valor al producto local. Este proceso, realizado por manos expertas, convierte un alimento básico en identidad regional.
Más que una actividad productiva, la ganadería en Cimitarra Santander representa historia, fuerza y esperanza. Cada res, cada litro de leche y cada joven que aprende el oficio reflejan el compromiso de un municipio que sigue apostándole al campo como motor de desarrollo.





