Un estudio realizado por investigadores de la Universidad Manuela Beltrán encendió las alertas sobre la higiene de los cascos utilizados por pasajeros de plataformas de transporte. Tras analizar microbiológicamente 32 cascos compartidos, los expertos encontraron algún tipo de microorganismo en todas las muestras evaluadas, entre ellos bacterias aerobias, coliformes, hongos y levaduras.
Uno de los hallazgos que más llamó la atención fue la detección de Escherichia coli (E. coli) en uno de los cascos. Según la investigación, esta bacteria es un indicador de contaminación de origen fecal y podría llegar al interior del casco cuando una persona lo manipula sin haberse lavado correctamente las manos después de ir al baño. Los investigadores aclaran que esto no significa que quien use el casco vaya a enfermarse, pero sí representa una posible vía de contaminación.
El estudio también evidenció que el 90 % de los cascos presentó microorganismos aerobios comunes, el 37,5 % tenía hongos y el 59 % levaduras. Aunque su presencia no implica necesariamente un riesgo para todas las personas, los expertos advierten que la humedad, el calor, el sudor y la falta de limpieza favorecen la permanencia de estos microorganismos en el acolchado del casco.
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Los investigadores explican que quienes presentan heridas, acné inflamado, dermatitis o un sistema inmunológico debilitado podrían ser más susceptibles a desarrollar infecciones cutáneas o agravar condiciones preexistentes. También mencionan que, bajo determinadas circunstancias, podrían favorecerse problemas como foliculitis, impétigo, conjuntivitis u otitis externa.
También recalcan que, aunque el riesgo no es directo, su contacto con la piel crea una ruta de contaminación, en donde los microorganismos pueden trasladarse hasta llegar a la boca y los alimentos a través del contacto.
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¿Cómo reducir el riesgo?
La Universidad Manuela Beltrán recomienda preferir un casco propio siempre que sea posible. Si se utiliza uno compartido, aconseja usar una cofia o pañuelo limpio como barrera, revisar que el interior esté seco y limpio, evitar tocar el acolchado y lavarse las manos al finalizar el recorrido.
A los conductores les recomienda realizar limpieza y desinfección periódica, mantener los cascos ventilados y entregar cofias desechables a los pasajeros.





