El ataque contra la estación de Policía de El Carmen, Norte de Santander, volvió a poner en evidencia una amenaza que ha tomado fuerza en las zonas de conflicto del departamento; el uso de varios drones para ejecutar ataques de manera simultánea.
Redacción: María Bautista – Periodista Oriente Noticias

Durante el hostigamiento registrado en la noche del 20 de septiembre, los dispositivos fueron utilizados junto con ráfagas de fusil para atacar la estación policial. De acuerdo con los reportes conocidos, desde los drones fueron lanzadas nueve granadas contra las instalaciones, dejando un uniformado herido.
El ataque ocurrió cerca de las 8:00 de la noche, cuando varios habitantes salían de una eucaristía. Según videos grabados por habitantes de la zona, se escucharon al menos nueve explosiones en el casco urbano, mientras los uniformados eran hostigados con disparos y drones cargados con explosivos.
El ministro del Interior, Rodrigo Lara Restrepo, anunció que el Gobierno pondrá en marcha, junto con el Ministerio de Defensa, una estrategia para dotar de sistemas antidrones a estaciones de Policía afectadas.
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#Noticia 🔴| En un 40 % quedó destruida la estación de Policía de El Carmen, Norte de Santander, tras el ataque registrado durante la noche del pasado domingo 20 de septiembre.
— Canal TRO (@CanalTRO) September 21, 2026
La estación fue atacada con drones y ráfagas de fusil, según la información conocida sobre el hecho. pic.twitter.com/QQlyHLZoW7
Más allá de los daños ocasionados en un punto específico, el uso de estos dispositivos representa un desafío para la seguridad en territorios donde operan grupos armados. Cuando varios drones son empleados durante una misma acción, aumenta la complejidad para detectar, identificar y responder al ataque, especialmente cuando ocurre de manera coordinada con otras formas de hostigamiento.
En Norte de Santander, esta modalidad no es nueva. Un informe de la Corporación Red Departamental de Defensores de Derechos Humanos, CORPOREDDEH, documentó 69 víctimas relacionadas con ataques de drones entre el primero de enero y el 8 de septiembre de 2026, (23 civiles y 46 integrantes de la Fuerza Pública).
Los drones explosivos se han convertido en una modalidad recurrente dentro del conflicto en el Catatumbo. Según CORPOREDDEH, grupos armados ilegales han utilizado drones comerciales modificados para lanzar explosivos, transportar granadas y realizar labores de vigilancia y ataques.
Con el nuevo ataque registrado en la cabecera municipal, El Carmen vuelve a aparecer en el mapa de esta modalidad de violencia, mientras las autoridades avanzan en medidas de protección y en la implementación de sistemas para detectar y enfrentar estos dispositivos.





