La candidatura respaldada por estudiantes obtuvo la mayoría de los votos en las elecciones legislativas y puso fin a 14 años de dominio político del partido de Aleksandar Vučić. La corrupción fue uno de los principales motivos de las movilizaciones.
Redacción: María Bautista – TRO Digital

Serbia vive un cambio político tras las elecciones parlamentarias del domingo 25 de octubre. La candidatura respaldada por el movimiento estudiantil se impuso en las urnas frente a la alianza oficialista, encabezada por Aleksandar Vučić, quien reconoció la derrota de su sector político.
La candidatura estudiantil obtuvo la mayoría de los votos
De acuerdo con los resultados publicados por la Comisión Electoral de la República, la denominada Lista Estudiantil alcanzó el 52,65 % de los votos, mientras que la coalición “Aleksandar Vučić-Unida Serbia” obtuvo el 39,22 %. La participación electoral fue cercana al 69 %, una cifra que refleja la movilización ciudadana en una jornada decisiva para el país europeo.
El resultado representa un duro revés para el bloque gobernante, que domina la política serbia desde 2014, cuando Vučić llegó al cargo de primer ministro. Posteriormente, asumió la Presidencia en 2017.
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Las protestas contra la corrupción impulsaron el movimiento
El movimiento que ahora triunfó en las urnas surgió de las protestas que comenzaron en noviembre de 2024, después del derrumbe de una estructura en la estación ferroviaria de Novi Sad, tragedia que dejó 16 personas muertas. El caso provocó indignación y se convirtió en un símbolo de las denuncias sobre corrupción, falta de transparencia y negligencia de las autoridades.
Las manifestaciones, inicialmente lideradas por universitarios, se extendieron a diferentes sectores de la sociedad y se mantuvieron durante casi dos años. Entre sus principales exigencias estuvieron la rendición de cuentas por la tragedia y los cambios en las instituciones públicas.
Aunque la victoria electoral representa un giro político, el desafío ahora será convertir las demandas de las calles en reformas concretas. La candidatura respaldada por los estudiantes deberá definir su liderazgo y demostrar que puede responder a las expectativas de quienes apoyaron el cambio.
El resultado también será observado por la Unión Europea, que sigue de cerca el rumbo democrático de Serbia y su proceso de acercamiento al bloque comunitario.


