La incertidumbre continúa en Perú: a más de un día del cierre de las urnas, el país aún no tiene un presidente oficial tras una segunda vuelta marcada por la tensión política y un resultado extremadamente cerrado entre Roberto Sánchez y Keiko Fujimori.
Redacción: Nayerly Garcia – Periodista TRO Digital

Con el 95,1 % de las actas contabilizadas, el candidato de izquierda Roberto Sánchez mantiene una leve ventaja sobre la derechista Keiko Fujimori. La diferencia entre ambos aspirantes es menor a un punto porcentual, lo que mantiene en expectativa a millones de peruanos dentro y fuera del país.
De acuerdo con los datos preliminares de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Sánchez suma más de 8,8 millones de votos, mientras Fujimori se mantiene muy cerca en el conteo.
La apretada disputa ha generado reacciones inmediatas en distintos sectores políticos y económicos; mientras continúan las mesas por escrutar, especialmente en zonas rurales y votos provenientes del extranjero, crece la tensión por lo que podría convertirse en uno de los resultados más cerrados en la historia reciente del país.
Mercados reaccionan a la incertidumbre
La incertidumbre también impactó los mercados peruanos, pues analistas internacionales advierten preocupación entre inversionistas por el panorama político que enfrentará el próximo gobierno, sin importar quién resulte ganador.
Roberto Sánchez ha centrado su discurso en reformas sociales, mayor presencia del Estado y cambios económicos enfocados en reducir la desigualdad. Por su parte, Keiko Fujimori ha defendido propuestas relacionadas con estabilidad económica, seguridad y fortalecimiento institucional.
En medio del conteo, ambos candidatos han pedido esperar los resultados oficiales y respetar el proceso electoral.
Un país dividido espera al nuevo presidente
Perú atraviesa desde hace varios años una fuerte crisis política: el próximo mandatario será el noveno presidente del país en apenas una década, en un escenario marcado por destituciones, renuncias y constantes enfrentamientos entre poderes.
Por ahora, el país sigue dividido y pendiente de un conteo que todavía no define quién ocupará la presidencia peruana.





