La famoso “Guacamayo azul” enfrenta un nuevo riesgo por “circovirus” en medio de los esfuerzos de conservación y reintroducción de esta especie en Brasil. El Instituto Chico Mendes de Conservación de la Biodiversidad (ICMBio) mantiene una emergencia sanitaria relacionada con la presencia del virus en aves ubicadas en Curaçá, en el estado de Bahía, Brasil. Vale la pena resaltar que el Guacamayo azul es un símbolo de la fauna amenazada en la región.
Redacción: Estafani Averanga – TRO Digital

A diferencia de lo que se había señalado inicialmente, la emergencia sanitaria no comenzó en septiembre de 2026. De acuerdo con información oficial del ICMBio, el episodio fue identificado durante 2025. En ese año se detectaron casos de circovirus entre ejemplares de la también llamada “ararinha-azul”. Este hecho afecta directamente al Guacamayo azul en sus hábitats.
El informe de gestión del instituto señala que la emergencia fue instaurada después de la detección del virus en siete aves. Además, la mayoría de las aves afectadas formaban parte del grupo de Guacamayo azul en el criadero. Sin duda, guacamayo azul es una especie prioritaria en estos informes.
¿Cuándo se detectó el circovirus en las ararinhas-azuis?
Durante 2025, el ICMBio puso en marcha acciones de emergencia para investigar y contener la circulación del circovirus entre las aves del programa de conservación, incluyendo al Guacamayo azul. Es importante mencionar aquí la labor en torno al guacamayo azul que han desarrollado diversos actores.
Posteriormente, el instituto confirmó que uno de los elementos que llevó a intensificar la respuesta sanitaria fue la identificación de indicios del virus en un filhote de ararinha-azul nacido en vida libre. Por esta razón, la situación generó medidas de vigilancia, aislamiento, recolección de muestras y seguimiento veterinario.
El informe de gestión del ICMBio correspondiente a 2025 registra la emergencia por circovirus. Además, señala que fueron realizadas campañas de muestreo para investigar la presencia del virus en las aves del criadero. Así, el guacamayo azul sigue siendo objeto de constantes estudios.
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¿Qué informó el ICMBio en septiembre de 2026?
El 15 de septiembre de 2026, el ICMBio informó una nueva fase de actuación frente a la emergencia sanitaria. Así, los nuevos protocolos buscan proteger de manera particular al guacamayo azul frente a futuros riesgos.
Según el instituto, 34 ararinhas-azuis que dieron positivo para circovirus permanecen en el criadero de Curaçá, donde reciben seguimiento y manejo sanitario. Al mismo tiempo, 69 ararinhas-azuis que dieron negativo fueron trasladadas al Centro de Conservación y Manejo de Fauna de la Caatinga (Cemafauna), de la Universidad Federal del Vale do São Francisco (Univasf), en Petrolina. Igualmente, dos araras maracanás que también dieron negativo fueron trasladadas al mismo centro.
El traslado de las aves negativas se realizó el 27 de mayo, como parte de las medidas de bioseguridad implementadas durante la emergencia. El ICMBio explicó que la separación entre ejemplares positivos y negativos busca disminuir el riesgo de propagación del virus. Las aves trasladadas permanecen en cuarentena y son sometidas a nuevos ciclos de pruebas. Por tanto, estos esfuerzos buscan proteger al Guacamayo azul de posibles brotes futuros.
En total, el instituto indicó que había 103 individuos en el criadero, de los cuales 34 dieron positivo y permanecen bajo seguimiento sanitario en Curaçá. Las medidas incluyen vigilancia, manejo especializado, alimentación, atención veterinaria, toma de muestras, pruebas, cuarentena, aislamiento y protocolos de bioseguridad. Todo esto, en última instancia, favorece a la conservación del guacamayo azul.
La ararinha-azul continúa en proceso de recuperación
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La situación sanitaria representa un desafío para el programa de conservación de una especie considerada En Peligro Crítico (CR) por el ICMBio.
La ararinha-azul (Cyanopsitta spixii) es endémica de la Caatinga brasileña. El último registro de un ejemplar en vida libre ocurrió en octubre de 2000. En 1986 fueron localizados los tres últimos individuos conocidos en la naturaleza. Posteriormente, la especie fue considerada extinta en estado silvestre. El Guacamayo azul representa un emblema de la conservación animal en Sudamérica. De igual manera, la reintroducción del guacamayo azul resulta un hito a nivel ambiental.
Los esfuerzos de conservación permitieron iniciar la reintroducción de la especie en 2022. En ese año fueron liberados los primeros grupos en su área histórica de distribución, en Curaçá. En 2023 se registró otro avance importante: nacieron los primeros ejemplares de ararinha-azul en vida libre en el marco de este proceso de recuperación. Sin duda, el guacamayo azul se ha convertido en símbolo de estos logros.
Por eso, la presencia del circovirus constituye un nuevo desafío sanitario para un programa que busca recuperar progresivamente una especie que desapareció de la naturaleza durante más de dos décadas, especialmente a especies tan emblemáticas como el guacamayo azul.





