Cada 17 de junio, Cúcuta celebra un nuevo aniversario de su fundación. Es una fecha arraigada en la memoria colectiva, en los actos cívicos, en las aulas y en la identidad de miles de cucuteños.
Redacción: Natalia Martínez Trujillo – Periodista TRO Digital

Sin embargo, detrás de esta conmemoración existe una discusión historiográfica sustentada en documentos coloniales que plantea una pregunta fundamental: ¿realmente Cúcuta fue fundada el 17 de junio de 1733?
El historiador Silvano Pabón Villamizar, miembro de la Academia Colombiana de Historia y autor de la colección Historia de Cúcuta Ilustrada, sostiene que la respuesta requiere una mirada más amplia sobre los documentos originales que dieron origen a la parroquia de San Joseph del Guasimal, núcleo institucional que posteriormente evolucionaría hasta convertirse en la actual ciudad.
Antes de San José existía Cúcuta
Uno de los primeros elementos que destacan los estudios historiográficos es que la historia de Cúcuta no comenzó en 1733.
Los documentos muestran que en los valles de Cúcuta existían procesos de poblamiento mucho más antiguos. Incluso antes de la llegada de los españoles hubo presencia humana en la región desde hace entre 12.000 y 14.000 años.
Ya durante la colonia, en 1641 fue poblado formalmente el Pueblo de Indios de Cúcuta, considerado una de las primeras unidades territoriales organizadas en estos valles. Allí se consolidó una comunidad con autoridades propias, tierras de resguardo y una importante actividad económica basada en la producción agrícola y cacaotera.
Por eso, desde la perspectiva historiográfica, hablar de una única fecha de fundación simplifica un proceso mucho más amplio que se desarrolló durante décadas.

¿Por qué se celebra el 17 de junio?
La fecha del 17 de junio se consolidó con el paso de los años como la efeméride más reconocida por los cucuteños.
Ese día, en 1733, doña Juana Rangel de Cuéllar firmó la escritura mediante la cual donó terrenos para apoyar la creación de una nueva parroquia destinada a los habitantes blancos y mestizos de la región.
Con el tiempo, este hecho comenzó a interpretarse como el acto fundacional de la ciudad. Esa lectura fue adoptada por instituciones, centros educativos y autoridades locales hasta convertirse en la fecha oficial de celebración.
Sin embargo, investigaciones historiográficas recientes han revisado el expediente completo y plantean que la donación fue apenas uno de los pasos dentro de un proceso administrativo y religioso mucho más extenso.
El verdadero papel de doña Juana Rangel de Cuéllar
Durante generaciones se ha enseñado que doña Juana Rangel fue la fundadora de Cúcuta.
No obstante, los documentos históricos permiten entender su papel desde una perspectiva diferente.
La donación de tierras realizada en 1733 fue fundamental para impulsar la creación de la futura parroquia. Sin esos terrenos, el proyecto difícilmente habría avanzado.
Sin embargo, los investigadores señalan que la fundación no fue obra de una sola persona.
La creación de la parroquia involucró a numerosos vecinos, autoridades civiles, funcionarios de la Corona española y representantes de la Iglesia que participaron en un largo proceso de aprobación.
Por esa razón, varios historiadores prefieren reconocer a doña Juana como una benefactora esencial dentro del proceso fundacional, más que como la única fundadora de la ciudad.
¿Fue realmente una fundación o una erección parroquial?
La principal discusión historiográfica gira alrededor de la naturaleza de los documentos.
Según la investigación de Silvano Pabón, la escritura del 17 de junio de 1733 corresponde a una donación de tierras. Sin embargo, la existencia de una parroquia requería muchos más requisitos.
Las autoridades coloniales exigían demostrar que existían terrenos disponibles, recursos para sostener al sacerdote, una iglesia en funcionamiento, casa cural, población suficiente y la aprobación tanto de las autoridades eclesiásticas como de la Real Audiencia.
Por eso, varios historiadores consideran que la fecha de la donación no puede interpretarse automáticamente como el nacimiento jurídico e institucional de la ciudad.
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La fecha que señalan los documentos históricos
La investigación identifica un momento decisivo dentro del proceso.
El 13 de noviembre de 1734, el Arzobispado de Santafé aprobó oficialmente la creación de la nueva parroquia tras verificar que cumplía con las condiciones exigidas por la legislación colonial.
Días después, el 20 de noviembre de 1734, el presidente de la Real Audiencia de Santafé expidió el Título de Erección Parroquial de San Joseph del Guasimal.
Ese documento institucionalizó oficialmente la parroquia y permitió su funcionamiento legal dentro de la estructura administrativa de la época.
Por ello, desde una perspectiva historiográfica, algunos investigadores consideran que esta fecha representa el verdadero nacimiento institucional de la población.
Cronología de los orígenes de Cúcuta

1641
Se consolida el Pueblo de Indios de Cúcuta, una de las primeras unidades territoriales organizadas de la región.
17 de junio de 1733
Doña Juana Rangel de Cuéllar dona terrenos para apoyar la creación de una nueva parroquia.
13 de noviembre de 1734
El Arzobispado de Santafé aprueba la erección eclesiástica de la parroquia.
20 de noviembre de 1734
La Real Audiencia expide el Título de Erección Parroquial de San Joseph del Guasimal.
1793
La población obtiene el título de Villa.
1821
La región se convierte en escenario de uno de los procesos políticos más importantes de la historia nacional con el Congreso Constituyente que dio origen a la República de Colombia.
Una ciudad clave en la construcción del país
Más allá de las fechas, la importancia histórica de Cúcuta trasciende cualquier discusión sobre su origen.
La región fue protagonista de procesos que marcaron el rumbo de Colombia. Aquí se desarrollaron acontecimientos asociados a la Campaña Admirable, surgieron figuras fundamentales como Francisco de Paula Santander y se consolidó una visión de nación que tendría impacto en toda América Latina.
Por eso, hablar de Cúcuta es también hablar de una ciudad que ayudó a construir la historia republicana del país.
Una invitación a mirar la historia desde los documentos
Para Silvano Pabón Villamizar, miembro de la Academia Colombiana de Historia y autor de Historia de Cúcuta Ilustrada, el objetivo de este debate no es cuestionar la identidad de la ciudad ni desconocer las celebraciones tradicionales.
Por el contrario, busca acercar a los ciudadanos a los documentos que permiten comprender con mayor precisión cómo se desarrolló el proceso fundacional.
“Esos son documentos muy pedagógicos que sirven precisamente para educar con juicio desde la parte historiográfica. Me parece súper chévere la labor pedagógica que se hace desde los medios y que falta aún en las aulas. Ese es el rol de los medios: educar, formar y trabajar contenidos con fundamentos”, explicó el historiador en diálogo con este medio.
Según el investigador, la discusión no debe centrarse en reemplazar una fecha por otra, sino en entender que la construcción de Cúcuta fue el resultado de un proceso histórico complejo que involucró distintos momentos, actores y decisiones institucionales.





