El contrabando de oro desde Colombia fue el eje de una red criminal que operaba desde varios aeropuertos del país y que fue condenada por el Tribunal Superior de Bucaramanga, tras comprobarse la exportación ilegal de lingotes y joyería hacia Panamá.
El Tribunal Superior de Bucaramanga emitió la sentencia que condena a una red de contrabandistas de oro hacia el exterior.
Redacción: Laura Ramírez – Periodista TRO Digital

Cómo operaba la red de contrabando de oro
La banda operaba desde los aeropuertos de Bucaramanga, Bogotá, Cali y Barranquilla. En su operación, sacaban lingotes de oro de contrabando y los vendían en Panamá.
Principales implicados y roles dentro de la red
Uno de los implicados, Fernando Villamizar Parada, en 11 oportunidades, llevó oro chatarra o en lingotes por valor de 4.800 millones de pesos, por el aeropuerto Palonegro de Bucaramanga, evadiendo los controles aduaneros.

Otros miembros de la banda son, María Eugenia Sanabria de Ruiz, quien adquirió el oro ilegal y coordinó las salidas de Frantz Ramírez, quien también se encargaba de la transportación ilegal. Hermes Ruiz Carreño ayudó a Frantz Ramírez a evadir los controles aduaneros.
Cabe resaltar que Hermes Ruiz Carreño y María Eugenia Sanabria son los suegros de Frantz Ramírez.
Nasly Sofía Cohen Palma transportó, en cinco ocasiones, oro por más de 1.000 millones de pesos, desde el aeropuerto de Bucaramanga, suministrado por Ernesto Andrés Montenegro Chaparro y presentado en forma de joyería.
Además, Elvis Munzón Gómez sacó ilegalmente del país oro en lingotes por 2.900 millones de pesos, desde Barranquilla, y Carolina Valle Salomón evadió controles aduaneros para exportar oro en lingotes por 1.481 millones de pesos desde Cali.
Adicional a esto, Yobany Flórez Arango, funcionario de Migración Colombiana, facilitó el transporte ilegal de oro hacia Panamá por 21.481 millones de pesos. Asimismo, otros funcionarios de la Dian y Policía Nacional, que trabajaban en los aeropuertos favorecían dichas acciones ilegales.
El objetivo era exportar oro ilegalmente desde Colombia hacia Panamá mediante vuelos comerciales, donde era vendido a las empresas Gold America y Alpha Trading. A su vez, la red importaba joyería de oro y plata desde Panamá a Colombia, comprada a esas mismas compañías, evadiendo los controles y normas aduaneras sobre exportación e importación de minerales.





