Cuando cae la noche en Bogotá, cientos de perros y gatos en condición de calle quedan expuestos a uno de los mayores peligros: ser atropellados por conductores que muchas veces ni siquiera alcanzan a verlos en medio de la oscuridad.
Frente a esa realidad, una fundación decidió convertir un gesto sencillo en una esperanza de vida.
Redacción: Nayerly Garcia – Periodista TRO Digital

Se trata de Arca Luminosa, una organización que desde 2017 impulsa la campaña “Collares de Vida”, una iniciativa que entrega collares reflectivos a animales callejeros para hacerlos visibles durante las noches y reducir el riesgo de accidentes de tránsito.
La idea nació luego de que María Adelaida Aristizábal, directora de la fundación, se encontrara constantemente con una escena dolorosa en la vía entre Chía y Tocancipá: perros atropellados a un costado de la carretera. Sin embargo, hubo un momento que marcó todo. Una noche estuvo a punto de atropellar a una perrita y entendió que debía hacer algo para evitar que más animales terminaran muriendo en las vías.
La inspiración llegó de manera inesperada. Mientras conducía, observó a unos trabajadores usando uniformes reflectivos que podían verse desde lejos. Entonces surgió la pregunta que hoy le ha cambiado la vida a miles de animales: si las personas podían protegerse con elementos reflectivos, ¿por qué no hacer lo mismo con los perros callejeros?
Lo que comenzó con apenas 100 collares y cinco voluntarios terminó convirtiéndose en un proyecto que ya ha instalado más de 6.000 collares reflectivos en Bogotá y municipios cercanos.
Según la fundación, estos accesorios permiten que conductores y motociclistas detecten a los animales hasta a 12 metros de distancia, dándoles tiempo suficiente para frenar y evitar un accidente.
Pero el impacto de estos collares va más allá de la seguridad vial. Cada uno lleva un mensaje que busca tocar corazones: “No estoy perdido. Busco un hogar. ¡Adóptame!”.
Y es que detrás de cada perro o gato en las calles hay una historia de abandono, hambre y supervivencia. Por eso, además de prevenir atropellamientos, la iniciativa también busca despertar empatía y promover la adopción responsable.
Las cifras reflejan la gravedad del problema. De acuerdo con datos del Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (IDPYBA), entre 2019 y 2025 fueron atendidos 4.585 casos de perros y gatos atropellados en Bogotá.
Actualmente, la fundación continúa realizando jornadas de voluntariado en diferentes zonas de Bogotá y Soacha, donde alimentan animales callejeros y colocan los collares reflectivos que, para muchos de ellos, pueden significar la diferencia entre vivir o no una noche más.





