El Producto Interno Bruto (PIB) de Colombia creció 3,5 % durante el segundo trimestre de 2026 frente al mismo periodo del año anterior, de acuerdo con el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). Con este resultado, la economía acumuló un crecimiento de 2,9 % durante el primer semestre, superando el ritmo registrado en los primeros meses del año.
Redacción: Estefani Averanga – Periodista TRO Digital
El comportamiento estuvo relacionado con el aumento de la demanda interna, que avanzó 4,9 % entre abril y junio. El consumo de los hogares creció 2,8 %, mientras que el gasto del Gobierno aumentó 12,2 %. La inversión también mostró una recuperación, con un crecimiento de 7,1 % durante el trimestre, lo que refleja un mayor movimiento de la actividad económica.
El consumo privado tuvo especial dinamismo en la compra de bienes durables, como vehículos, muebles y electrodomésticos, cuyas adquisiciones aumentaron 15,9 %. Sin embargo, este comportamiento también estuvo acompañado por un incremento de las importaciones, que crecieron 7,5 % durante el mismo periodo, mientras las exportaciones disminuyeron 1 %.
El consumo y la inversión impulsan la actividad económica
A pesar de la recuperación, la economía todavía enfrenta presiones que pueden limitar su crecimiento. La inflación anual llegó a 6,24 % en agosto, lejos de la meta del 3 % establecida por el Banco de la República. Ante este escenario, la tasa de interés de política monetaria permanece en 12 %, después de los incrementos aplicados durante 2026.
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Las proyecciones para el cierre del año presentan diferencias entre las entidades económicas. Algunos pronósticos sitúan el crecimiento del PIB en torno al 2,8 %, mientras que el Banco de la República calcula 2,5 %, BBVA Research 2,6 % y otras entidades como Fedesarrollo y la OCDE proyectan 2,4 %. Estas diferencias reflejan la incertidumbre sobre el comportamiento del consumo, la inversión, la inflación y las condiciones financieras.
Aunque algunas expectativas contemplan una reducción de las tasas de interés, este escenario corresponde principalmente a 2027. Para lo que resta de 2026, el Banco de la República mantiene una política monetaria restrictiva con el objetivo de controlar las presiones inflacionarias.
El comportamiento de la economía durante los próximos meses dependerá de la capacidad del consumo y la inversión para mantener su crecimiento, pero también de la evolución de los precios y de las decisiones que adopte el Banco de la República. Los resultados del segundo semestre permitirán determinar si Colombia logra cerrar 2026 cerca de las proyecciones actuales.





