Mogotes: tradición, fibra y esperanza que se hila en verde

Mogotes, en Santander, fortalece su identidad y economía a través del cultivo y transformación del fique, una fibra natural que impulsa el trabajo campesino y el empoderamiento femenino.

Redacción: Natalia Martínez – Periodista TRO Digital

El fique, símbolo de identidad en Mogotes

En la provincia de Guanentá, al sur de Santander, Mogotes se destaca por una tradición que ha pasado de generación en generación: el cultivo del fique. Esta planta, reconocida por su resistencia y versatilidad, se ha convertido en una de las principales fuentes de sustento para familias campesinas del municipio.

Más que una actividad agrícola, el fique representa identidad cultural, arraigo y trabajo colectivo. Su presencia en los campos no solo marca el paisaje, también refleja la historia productiva de una comunidad que ha encontrado en esta fibra natural una oportunidad de desarrollo sostenible.

Cultivo del fique: un proceso que exige paciencia y cuidado

El proceso inicia con la selección de hijuelos sanos que se siembran en suelos aireados y bien drenados. El cultivo del fique requiere entre 18 y 24 meses para alcanzar su punto óptimo de cosecha, tiempo durante el cual los productores realizan limpieza constante, control de maleza y vigilancia del crecimiento.

La cosecha es manual. Las hojas se cortan cuidadosamente y pasan por el proceso de desfibrado, donde se extrae la fibra natural. Posteriormente, el material se lava y se seca al sol para garantizar calidad, resistencia y durabilidad.

Este modelo productivo, basado en prácticas tradicionales y bajo uso de químicos, fortalece la sostenibilidad ambiental y protege los suelos del municipio.

De la fibra al arte

Tras el proceso agrícola, el fique inicia una segunda etapa en talleres artesanales. Allí, mujeres campesinas hilan, tiñen con pigmentos naturales y tejen la fibra para convertirla en tapetes, bolsos, sombreros, accesorios y productos decorativos.

Cada pieza conserva la esencia del territorio santandereano y representa horas de trabajo manual. La transformación del fique no solo agrega valor al producto; también dinamiza la economía local y posiciona a Mogotes como referente en artesanías sostenibles.

AFIMO y el empoderamiento femenino rural

La Asociación de Mujeres Fiqueras de Mogotes (AFIMO) ha sido clave en este proceso. A través del trabajo asociativo, sus integrantes han fortalecido la producción, mejorado estándares de calidad y ampliado oportunidades de comercialización.

El trabajo colectivo ha permitido que la tradición del fique trascienda el ámbito local y llegue a nuevos mercados, convirtiéndose en una herramienta de autonomía económica y empoderamiento femenino en la zona rural.

Una apuesta por el futuro

El fique es una fibra biodegradable, resistente y amigable con el medio ambiente. Su producción artesanal representa una alternativa sostenible frente a materiales sintéticos, promoviendo un modelo económico que respeta los recursos naturales.

En Mogotes, cada hebra simboliza resiliencia, tradición y esperanza. Desde el cultivo hasta el tejido final, el municipio demuestra que la cultura campesina puede convertirse en motor de desarrollo social y económico.

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