Antes de las transmisiones en alta definición, antes de las cámaras robóticas y mucho antes de que una señal pudiera enviarse a través de internet, hacer televisión era un ejercicio de paciencia, precisión y geografía.
Redacción: Natalia Martínez Trujillo – Periodista TRO Digital

Hace 31 años, cuando el Canal TRO comenzaba a construir su historia, la señal no viajaba por satélites ni plataformas digitales. Debía encontrar su camino entre montañas.
En el techo del edificio donde funcionó la primera sede del canal se levantaba una antena. Desde allí, una microonda apuntaba hacia otro punto estratégico de la ciudad. Luego la señal era recibida, replicada y enviada hacia Bogotá para continuar su recorrido hasta los hogares de los televidentes.
“En un comienzo se trabajaba con las microondas que eran punto a punto en los cerros que había alrededor de la ciudad”, recuerda el ingeniero Juan Hernández.
Era la época de la televisión analógica.
Las imágenes viajaban con una tecnología que hoy parece lejana, pero que durante años permitió que Santander y Norte de Santander comenzaran a verse reflejados en una pantalla propia.
Cuando la televisión comenzó a cambiar
Los primeros años del canal estuvieron marcados por una carrera constante para mantenerse al ritmo de una industria que evolucionaba rápidamente.
Mientras las audiencias crecían y los formatos se multiplicaban, la televisión en el mundo comenzaba a abandonar el sistema analógico para dar paso a nuevas tecnologías digitales.
El cambio también llegó al Canal TRO.
Primero apareció la televisión digital. Después la alta definición. Más adelante el Full HD.
Cada salto implicó renovar equipos, adaptar procesos y aprender nuevas formas de producir contenidos.
“Los logros más importantes han sido pasar de la televisión analógica a la televisión digital, luego a la HD, después al Full HD y ahora estamos esperando la migración hacia 4K”, explica Hernández.
El siguiente paso ya está en el horizonte.
Aunque Colombia todavía no cuenta con la infraestructura satelital necesaria para transmitir completamente en 4K, buena parte de los equipos que permitirán esa evolución ya forman parte del ecosistema técnico del canal.
Menos cables, más posibilidades
Durante años, cada producción requería una compleja red de conexiones. Había cables independientes para transportar video, audio, energía y comunicación entre los equipos.
Montar una transmisión era casi un rompecabezas técnico.
Con el tiempo comenzaron a llegar sistemas más robustos y eficientes.
“Antes tocaba tirar línea de sonido para el intercom, línea de video para la cámara y línea de corriente para la cámara. Ahora todo se transporta mediante un solo cable”, explica el ingeniero Jair Martínez.
La llegada de la fibra óptica híbrida SMPTE transformó gran parte de la operación.
A través de una sola conexión comenzaron a viajar simultáneamente energía, audio y video, reduciendo riesgos, simplificando montajes y aumentando la confiabilidad de las transmisiones.
Lo que antes requería decenas de conexiones hoy puede resolverse con una infraestructura mucho más eficiente.
El día en que internet llegó a las transmisiones
Transmitir desde la calle implicaba buscar puntos elevados y construir una ruta para que la señal pudiera saltar de una antena a otra. Cada cubrimiento representaba un desafío técnico.
Pero entonces aparecieron nuevas herramientas: los sistemas de transmisión por IP cambiaron las reglas del juego.
Equipos como LiveU y Aviwest comenzaron a permitir que las señales viajaran utilizando conexiones de internet.
“Antes tocaba sacar una microonda y apuntar a un cerro para empezar a rebotar la señal. Ahora todo es con internet”, resume Martínez.
La diferencia fue enorme.
Las noticias pudieron moverse más rápido. Los eventos especiales se volvieron más ágiles. Las posibilidades de transmisión crecieron junto con la tecnología.
De un estudio para todo a una televisión especializada
Mientras la señal evolucionaba, los espacios de producción también comenzaron a transformarse.
En los primeros años existía un solo estudio para atender todos los formatos del canal. Con el tiempo llegaron nuevos escenarios.
Hoy el Canal TRO cuenta con estudios especializados para producciones como Café de la Mañana, Especialista en Casa y los espacios informativos.
Mientras esto pasaba, la iluminación cambiaba radicalmente, y lo que antes dependía de ajustes manuales ahora puede controlarse desde una tableta.
Las luces pueden programarse remotamente, modificar temperaturas de color, variar intensidades y crear ambientes específicos para cada producción.
A esta evolución se sumaron sistemas de cabezas móviles y par leds que aportan una puesta en escena más dinámica y cercana a los estándares de los grandes formatos televisivos.
Las cámaras comenzaron a multiplicarse
Primero fueron los equipos básicos de reportería.
Luego llegaron cámaras Full HD más robustas, equipadas con lentes intercambiables y conectadas mediante fibra óptica.
Pero el crecimiento no se detuvo allí. A medida que aumentaban las exigencias de producción comenzaron a incorporarse nuevas herramientas especializadas.
Llegaron los sistemas inalámbricos de cuatro señales para operar steady cam sin cables. Se incorporaron sistemas de intercom inalámbrico para mejorar la comunicación entre los equipos.
Aparecieron las grúas de cabeza caliente, capaces de realizar movimientos complejos dentro del estudio, y se sumaron cámaras super slow motion para registrar detalles imposibles de apreciar a velocidad normal.
También llegaron los lentes box, diseñados especialmente para grandes escenarios y eventos deportivos gracias a su capacidad para cubrir mayores distancias focales.
Recibir estos equipos a lo largo del tiempo ampliaba las posibilidades narrativas del canal, y cada adquisición permitía contar las historias de una manera distinta.
La unidad móvil que cambió las reglas
Si existe una pieza que simboliza la evolución técnica del Canal TRO, esa es su unidad móvil.
Lo que comenzó como una televisión regional con recursos limitados hoy cuenta con una de las plataformas de producción más robustas entre los canales públicos del país.
“Tenemos la unidad móvil más preparada en cuanto a canales públicos se refiere”, afirma Martínez.
La unidad está equipada con tecnología preparada para la transición al 4K, capacidad para operar hasta 15 cámaras simultáneamente, cuatro sistemas de repetición para transmisiones deportivas, un switcher de 24 entradas y 18 salidas, dos matrices 72×72 para la gestión integral de señales y un sistema de intercomunicación por IP que conectará Floridablanca, Cúcuta y la Unidad Móvil en tiempo real.
A ello se suman herramientas especializadas para eventos deportivos y producciones de gran formato como Sport Base, Pole Cam y Mini Cam.
Gracias a esta infraestructura, el canal ha fortalecido su reputación en cubrimientos de alta exigencia técnica y eventos de alcance nacional e internacional.
Una señal que sigue mirando al futuro
Hoy la señal del Canal TRO ya no necesita rebotar entre montañas para llegar a su destino.
Ahora viaja hacia un satélite que la recibe, la dirige a los sistemas de RTVC y posteriormente la distribuye a través de la Televisión Digital Terrestre, conocida como TDT.
La tecnología cambió. Las herramientas cambiaron. Las formas de producir televisión cambiaron.
Lo que permanece intacto es la misión que dio origen al canal hace más de tres décadas: vivir las historias del Oriente colombiano a través de la mirada del mejor lente y un gran equipo.
Treinta y un años después, el canal que comenzó apuntando antenas hacia los cerros se encuentra listo para dar el siguiente salto tecnológico.
Y mientras el país se prepara para la llegada definitiva del 4K, el Canal TRO continúa escribiendo una historia en la que cada cámara, cable y estudio forman parte de una misma evolución: la de una televisión pública que creció junto a su región hasta convertirse en un referente para los medios públicos de Colombia.





