Dos niños, de 8 y 10 años, murieron y otras 17 personas resultaron heridas este miércoles en un tiroteo en una iglesia de una escuela católica de Minneapolis, Estados Unidos, según informó la policía.
Por: Sebastián Trujillo – Periodista TRO Digital
Este miércoles27 de agosto, a las 08:30 am, un tiroteo en la Escuela Católica Anunciación de Minneapolis dejó un saldo de dos niños muertos y 17 personas heridas, 14 de ellas menores de edad. El tirador, identificado como Robin Westman, de 23 años, se suicidó después del ataque.

Westman llegó a la escuela católica Anunciación y disparó contra la ventana de la iglesia, donde se celebraba la misa diaria. Según las autoridades, Westman actuó solo y no tenía un extenso historial de antecedentes criminales. Sin embargo, se cree que el ataque fue un acto deliberado de violencia contra niños inocentes y otras personas que estaban rezando.
“Es pura crueldad y cobardía disparar contra una iglesia llena de niños, es simplemente incomprensible”, aseguró el jefe de policía de Minneapolis, Brian O’Hara.
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Perfil del tirador
Robin Westman era un joven de 23 años que se identificaba como mujer transgénero y había cambiado su nombre de pila Robert.
“El tirador ha sido identificado como Robin Westman, un hombre nacido como Robert Westman”, confirmó el director del FBI, Kash Patel.
Tenía un canal en YouTube, donde subió videos que mostraban su arsenal y mensajes extremistas. En uno de los videos, Westman mostraba un rifle con inscripciones que llamaban al asesinato de Donald Trump y mensajes supremacistas y antisemitas. También exaltaba a autores de tiroteos masivos.

Además, Westman era sobrino del excongresista local Bob Helenringer. Sin embargo, Helenringer expresó su conmoción y pesar por el ataque:
“Deseo que me hubiera matado a mí en lugar de a esos niños inocentes”, indicó por teléfono a los periodistas.
Reacciones y Condenas
El Papa León XIV expresó su “sentido pésame” por todos los afectados por la “terrible tragedia” y aseguró sus oraciones:
“Por los heridos, así como por los socorristas, el personal médico y los miembros del clero que se ocupan de ellos y de sus seres queridos”. “Confío las almas de los niños fallecidos al amor de Dios Todopoderoso”, dijo el Pontífice en un telegrama firmado por el cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin.
El director del FBI, Kash Patel, aseguró que el crimen será tratado como un acto de terrorismo interno y un crimen de odio contra los católicos. “El FBI continuará brindando actualizaciones sobre nuestra investigación en curso al público a medida que podamos”, agregó.

Mientras tanto, la comunidad de Minneapolis se unió en duelo por las víctimas del tiroteo.