Juan Guillermo Ríos murió el pasado 6 de septiembre de 2026, después de permanecer bajo atención médica por diferentes enfermedades. Su fallecimiento fue confirmado por su hijo, el periodista Andrés Ríos, quien señaló que estuvo acompañado por sus seres queridos durante sus últimos momentos.
REDACCIÓN: Estefani Averanga – TRO Digital

Nacido en Medellín en 1951, Ríos fue el cuarto de once hermanos y creció en una familia de escasos recursos. Estudió Periodismo en la Universidad de Antioquia y posteriormente viajó a Bélgica para continuar su formación. En 1970 comenzó su carrera en Caracol Radio, medio desde el que empezó a construir una trayectoria que posteriormente lo llevaría a la televisión nacional.
Su gran salto llegó en la década de los ochenta, cuando asumió la dirección y presentación del Noticiero de las 7. Allí cambió la forma tradicional de presentar las noticias: dejó de limitarse a leer los textos y desarrolló un estilo espontáneo, directo y cercano. Su personalidad frente a las cámaras hizo que el informativo alcanzara más del 70 % de la audiencia televisiva, convirtiéndolo en uno de los rostros más reconocidos del país.
En 1982, su carrera tomó un rumbo todavía más polémico. Ríos fue secuestrado por integrantes del M-19 junto al periodista Julio Sánchez Cristo. Durante ese episodio entrevistó al dirigente guerrillero Jaime Bateman y posteriormente participó en la difusión de sus planteamientos. Años después, su cercanía con miembros de esa organización también estaría relacionada con su papel como interlocutor en contactos de paz durante el gobierno de Belisario Betancur.
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La tensión aumentó en 1985, especialmente después de la toma del Palacio de Justicia. Las amenazas contra Ríos se hicieron más frecuentes y su trabajo comenzó a enfrentar fuertes cuestionamientos políticos y económicos. El Noticiero de las 7 perdió anunciantes, recibió sanciones y terminó atravesando una crisis que llevó a la salida de Ríos a finales de ese año. Él sostuvo que detrás de su salida había una persecución política, mientras que también se señalaron problemas administrativos y regulatorios.
Después de abandonar el espacio que lo había llevado a la cima, su vida profesional cambió. Continuó trabajando en diferentes medios, entre ellos Caracol Radio, Caracol Televisión, Semana y Radio Santa Fe, además de desempeñarse como docente y asesor de comunicaciones. Ya lejos de la exposición que había tenido durante los años ochenta, mantuvo su vínculo con el periodismo y con la formación de nuevas generaciones.
A finales de los años noventa llegó uno de los momentos más difíciles de su vida. Ríos fue operado por un cáncer de riñón, pero después enfrentó una perforación de colon, peritonitis, fallas en varios órganos y paros cardíacos. Permaneció durante meses en coma y logró recuperarse contra los pronósticos iniciales. Su experiencia con la enfermedad se convirtió en otro capítulo de una vida marcada por momentos extremos.
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En 2022, Ríos decidió reconstruir esa historia junto a su hijo Andrés en el libro Memorias con paz, amor y buen genio. Allí quedaron reunidos episodios de su infancia, sus años de mayor reconocimiento, las dificultades que atravesó y su relación con el periodismo. En sus últimos años permaneció vinculado a la profesión, aunque desde una posición más alejada de las grandes audiencias que alguna vez tuvo.
Con su muerte en Medellín, ciudad donde nació y a la que regresó después de décadas en Bogotá, termina la historia de un periodista que vivió los extremos de la profesión: la fama, el poder, las amenazas, la enfermedad y el regreso a una vida más tranquila. Su paso por el Noticiero de las 7 dejó una marca en la televisión colombiana y convirtió su propia vida en una historia que, más de tres décadas después de sus años de mayor éxito, sigue despertando interés.





