El Gobierno de España anunció una medida que abre un nuevo debate en Europa: la prohibición del acceso a redes sociales para niños y adolescentes menores de 16 años. La iniciativa, impulsada por el Ejecutivo de Pedro Sánchez, busca reforzar la protección de los menores frente a riesgos asociados al entorno digital.
Redacción: Natalia Martínez – Periodista TRO Digital

La decisión se enmarca dentro de un listado más amplio de acciones orientadas a regular el uso de la tecnología en edades tempranas, ante la creciente preocupación por el impacto de las plataformas digitales en la salud mental y la seguridad de niños y adolescentes. Según lo expuesto por el Gobierno, la medida apunta a limitar la exposición de los menores a contenidos nocivos, dinámicas de adicción y posibles delitos digitales, como el acoso o la explotación en línea. España se suma así a otros países, como Australia, que han optado por restricciones similares.
No obstante, el anuncio también ha generado dudas sobre su viabilidad y efectividad, especialmente en lo relacionado con los mecanismos de control y verificación de edad. Expertos advierten que el éxito de la prohibición dependerá de la capacidad técnica para aplicarla y del acompañamiento educativo a familias e instituciones.
El Ejecutivo español ha señalado que la regulación irá acompañada de campañas de concientización y de una revisión del marco legal que rige a las grandes plataformas tecnológicas, con el objetivo de exigir mayores responsabilidades en la protección de los usuarios menores de edad.
Mientras tanto, el debate sigue abierto: ¿puede una prohibición reducir los riesgos digitales o es necesario avanzar hacia una educación digital transversal?





