El ataque contra el Cantón Militar El Trapiche, en Ocaña, Norte de Santander, dejó tres militares muertos y varios heridos. El hecho volvió a poner la seguridad del municipio en el centro de la agenda y llevó al alcalde Emiro Cañizares a reiterar ante el Gobierno Nacional varias solicitudes para fortalecer la capacidad de respuesta de la Fuerza Pública.
Redacción: Alejandra Jaramillo – TRO Digital
Como medida inmediata, la administración municipal implementó un toque de queda entre las 10:00 de la noche y las 4:00 de la mañana durante el viernes y el sábado. La decisión buscó reducir los riesgos para la población civil y facilitar las labores de las autoridades.
“Son decisiones que se toman buscando preservar desde luego la seguridad y la protección de la sociedad civil”, sostuvo el mandatario.
Pero para la Alcaldía, el reto de seguridad requiere medidas de mayor alcance. El alcalde volvió a pedir un incremento en el número de cuadrantes de Policía.
“Ocaña debería tener 10 o 12 cuadrantes porque es una ciudad con casi un poco más de 180 barrios, seis comunas y una zona urbana bastante extensa”, planteó Cañizarez.
La solicitud también contempla la creación de un distrito especial de Policía y la definición de la viabilidad del lote destinado a la construcción de un segundo distrito. De acuerdo con el alcalde, estos planteamientos ya han sido expuestos ante los ministerios de Defensa y del Interior.
Otro de los puntos que el mandatario puso sobre la mesa es el corredor vial entre Río de Oro y Aguachica. La vía es considerada estratégica por el movimiento de carga y pasajeros que concentra, por lo que pidió mantener el refuerzo de la seguridad en este tramo.
A estas solicitudes se suman las herramientas de vigilancia instaladas en el municipio. El alcalde destacó las 120 cámaras de seguridad de la Gobernación de Norte de Santander y las dos que, según indicó, están siendo instaladas por el Ministerio del Interior.





