La Procuraduría General de la Nación formuló pliego de cargos y abrió juicio disciplinario contra Fabricio López Barón, secretario general de Metrolínea S.A., por presuntas irregularidades relacionadas con la supervisión de dos contratos de vigilancia y seguridad privada durante la vigencia 2023.
Redacción: Edward Sánchez – Periodista Oriente Noticias
La investigación es adelantada por la Procuraduría Provincial de Instrucción de Bucaramanga, que busca establecer si el funcionario cumplió con las obligaciones que tenía a su cargo como supervisor de los contratos destinados a garantizar la seguridad de la infraestructura del sistema de transporte masivo.
Contratos por más de $1.300 millones
De acuerdo con la actuación disciplinaria, los dos contratos investigados tenían un valor aproximado de $1.359 millones y estaban relacionados con la prestación del servicio de vigilancia y seguridad privada en diferentes componentes de la infraestructura de Metrolínea.
Para la época de los hechos, López Barón, además de ejercer funciones dentro de la entidad, fungía como supervisor de los contratos.
La Procuraduría analiza si, en desarrollo de esa responsabilidad, habría incumplido los deberes de vigilancia y control establecidos en las normas que regulan la supervisión contractual.
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¿Qué investiga la Procuraduría?
El Ministerio Público busca determinar si el funcionario exigió al contratista el cumplimiento de las condiciones y la calidad de los servicios contratados, teniendo en cuenta que el propósito de la vigilancia era contribuir a proteger la infraestructura del sistema y prevenir hechos como hurtos y actos de vandalismo.
La investigación pretende establecer, en particular, si existieron presuntas omisiones en las labores de seguimiento y control que correspondían al supervisor.
Según la Procuraduría, estas actuaciones son relevantes porque la supervisión contractual implica verificar que los bienes y servicios adquiridos por una entidad pública sean efectivamente prestados bajo las condiciones establecidas en los respectivos contratos.
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Posible falta gravísima
A partir de los hechos que son materia de investigación, el ente de control analiza si la actuación atribuida al funcionario pudo vulnerar los principios de responsabilidad y moralidad que rigen la función pública.
La conducta fue calificada provisionalmente como una falta gravísima cometida a título de culpa gravísima.
Esta calificación, sin embargo, hace parte de la etapa procesal y no constituye por sí misma una decisión definitiva sobre la responsabilidad disciplinaria de Fabricio López Barón.
El proceso deberá continuar ante las autoridades competentes para determinar si las presuntas irregularidades efectivamente ocurrieron y establecer las consecuencias disciplinarias a que haya lugar.
¿Qué sigue en el proceso?
Con la formulación del pliego de cargos se abre paso la etapa correspondiente del proceso disciplinario, en la que el investigado podrá ejercer su derecho de defensa y presentar las explicaciones y pruebas que considere pertinentes.
Será al término del procedimiento cuando la autoridad disciplinaria determine si existe o no responsabilidad por los hechos investigados.
Por ahora, el caso pone bajo la lupa el manejo de los contratos de vigilancia de Metrolínea y, específicamente, las labores de supervisión que debían garantizar que los servicios contratados cumplieran con las condiciones pactadas.





