El constante rugir de la tierra en Santander, una de las zonas con mayor actividad sísmica en Colombia, mantiene en alerta permanente a sus habitantes y autoridades. Sin embargo, tras los sismos recientes registrados, el departamento ha sobresalido a nivel nacional como uno de los mejores preparados para resistir eventos telúricos de gran magnitud.
Desde el sector privado, el presidente de Camacol Santander, José Rubén Cavanzo, resalta que las edificaciones que se construyen bajo la normatividad sismorresistente nacional son capaces de soportar incluso terremotos. Cavanzo explica que las constructoras formales cuentan con ingenieros estructurales idóneos y cumplen rigurosamente la ley.
“Nosotros estamos acostumbrados a eso y con eso no jugamos. Nuestra región está bastante preparada”, asegura el dirigente gremial a Caracol Radio, aunque aclara que ninguna región está totalmente exenta de riesgos.
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Esta solidez constructiva es respaldada por la Oficina de Gestión del Riesgo de Santander. Su director, Eduard Sánchez, señala que los procesos constructivos de las edificaciones más recientes — especialmente en el área metropolitana de Bucaramanga — cumplen con los estándares sismorresistentes exigidos. Un ejemplo claro de esto ocurre en la Mesa de Los Santos, un punto de altísima y constante actividad sísmica donde, afortunadamente, no se han reportado daños de gravedad.
El departamento también mantiene una coordinación constante con entidades técnicas y organismos de socorro para monitorear emergencias naturales. Para cada evento potencial, la Gobernación cuenta con planes de contingencia y estrategias de respuesta definidas. Al mismo tiempo, se trabaja de la mano con las comunidades en la promoción de medidas preventivas en los hogares, tales como la identificación de rutas de evacuación, la revisión estructural de las viviendas familiares, la sujeción de objetos pesados y el fomento de planes de emergencia domésticos.
Finalmente, los expertos y las autoridades enfatizan la importancia de la legalidad en la adquisición de vivienda. Para evitar tragedias, Camacol y Gestión del Riesgo aconsejan a los futuros compradores no quedarse únicamente con la información publicitaria de las salas de ventas. Recomiendan verificar directamente ante las curadurías urbanas que los proyectos cuenten con diseños sismorresistentes formales, licencias aprobadas y un ingeniero estructural plenamente responsable de la obra. La ausencia de cualquiera de estos documentos técnicos representa una señal de alerta ineludible que ningún comprador debería ignorar.





