Las estaciones de Policía del área metropolitana de Bucaramanga operan con 692 personas privadas de la libertad, pese a contar con espacio para apenas 68 internos. El sobrecupo ya alcanza el 695%, mientras que la Estación Norte registra un hacinamiento del 1.000%.
Redacción: Edward Pinilla – Periodista Oriente Noticias

Actualmente permanecen 692 personas privadas de la libertad en instalaciones con capacidad para solo 68 internos. Como resultado, el sobrecupo general alcanzó el 695%, según cifras de la Policía Metropolitana de Bucaramanga.
La Estación Norte concentra el mayor hacinamiento
El caso más crítico se registra en la Estación Norte.
Allí permanecen 168 personas privadas de la libertad, una cifra que representa un hacinamiento del 1.000%. En otras palabras, el lugar alberga diez veces más personas de las que puede recibir.
Esta situación aumenta los riesgos de seguridad, convivencia y salubridad. Además, dificulta la labor de los uniformados encargados de la custodia.
Así está la ocupación en las estaciones de policía
El reporte entregado por la Policía Metropolitana muestra el siguiente panorama:
- Estación Norte: 168 personas.
- Estación Centro: 127 personas.
- Estación Girón: 106 personas.
- Estación Sur: 99 personas.
- Estación Piedecuesta: 81 personas.
- Estación Floridablanca: 60 personas.
- Estación La Cumbre: 51 personas.
Las cifras reflejan la presión que enfrenta la infraestructura destinada a la detención transitoria en el área metropolitana.
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También permanecen personas condenadas
El informe revela otro dato preocupante.
Actualmente 68 personas condenadas continúan recluidas en estaciones de policía porque aún no reciben un cupo en establecimientos penitenciarios.
Mientras esperan su traslado, permanecen en espacios que no fueron diseñados para cumplir funciones carcelarias de larga duración.
El hacinamiento también afecta la seguridad ciudadana
La crisis no solo impacta a las personas privadas de la libertad.
Además, obliga a la Policía Metropolitana a destinar decenas de uniformados a labores de custodia, alimentación, traslados y vigilancia de los detenidos.
Como consecuencia, disminuye el personal disponible para patrullajes preventivos y operativos contra el delito en las calles del área metropolitana.
Autoridades advierten riesgos por el sobrecupo
El hacinamiento incrementa el riesgo de motines, intentos de fuga, riñas entre internos y problemas sanitarios.
Asimismo, representa un reto para el sistema penitenciario colombiano, que continúa con dificultades para recibir a las personas condenadas que permanecen en estaciones de Policía.
Mientras no aumenten los cupos carcelarios, las estaciones seguirán funcionando como centros de reclusión improvisados, pese a que fueron creadas para detenciones temporales.





