Hormigas culonas en San Gil: inicia temporada de una tradición emblemática en Santander

Con la llegada de las lluvias, en San Gil comienza la temporada de recolección de hormigas culonas, una práctica ancestral que mantiene su valor cultural y económico en la región.

Redacción: Yulian Córdoba – Periodista Oriente Noticias

En Santander, hablar de San Gil es referirse a una de las tradiciones más representativas del departamento. Las hormigas culonas no solo hacen parte de la gastronomía local, sino que también conservan un significado histórico que se remonta a los pueblos indígenas Guane.

De acuerdo con registros culturales, estas comunidades consideraban este insecto como símbolo de fertilidad, abundancia y amor, por lo que incluso era utilizado en rituales de unión entre parejas.

Con el paso del tiempo, esta práctica se ha mantenido vigente, especialmente en zonas rurales donde las familias continúan transmitiendo el conocimiento de generación en generación.

Temporada clave para la recolección

Entre abril y mayo, con el inicio de las lluvias, se activa la temporada de recolección.

Desde las primeras horas del día, campesinos salen a identificar hormigueros y recolectar las hormigas, en una labor que requiere experiencia y conocimiento del territorio.

Este proceso, que se ha mantenido prácticamente intacto, también representa una fuente de ingresos para muchas familias de la región.

Un símbolo cultural

Las hormigas culonas tienen un sabor tostado e intenso. Son uno de los productos más reconocidos de Santander.

Su valor no se limita a la gastronomía. En San Gil, esta práctica forma parte del patrimonio cultural. Hoy, su comercialización ha llegado a otros mercados del país. Esto las consolida como un símbolo de la región

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