Durante la homilía del Domingo de Ramos, el pontífice advirtió sobre el riesgo de una escalada en Medio Oriente.
El Papa León XIV conflicto Israel Irán volvió a encender las alarmas internacionales tras el fuerte mensaje que lanzó durante la homilía del Domingo de Ramos, en el que pidió detener cualquier acción militar que agrave la tensión en Medio Oriente.
Redacción: Marcia Villanueva – Periodista Oriente Noticias

Desde la Plaza de San Pedro, en el marco de la celebración del Domingo de Ramos, el líder de la Iglesia católica advirtió que el mundo atraviesa un momento crítico y urgió a la comunidad internacional a evitar una escalada que pueda tener consecuencias impredecibles.
“La humanidad no puede permitirse una guerra de consecuencias impredecibles”, expresó durante su intervención ante miles de fieles.
Un llamado directo a frenar la escalada en Medio Oriente
Durante su homilía, el pontífice insistió en que la actual tensión en Medio Oriente no puede resolverse a través de la violencia.
En ese sentido, pidió a los líderes mundiales priorizar el diálogo como único camino para evitar que el conflicto continúe agravándose.
“El sufrimiento de los pueblos no puede convertirse en costumbre”, señaló, al tiempo que hizo énfasis en la necesidad de proteger a la población civil y preservar la vida humana en medio de la crisis.
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Un mensaje simbólico en medio de la Semana Santa
El Papa también aprovechó el significado del Domingo de Ramos para enviar un mensaje más profundo sobre el momento que vive el mundo.
Recordó que la entrada de Jesús a Jerusalén no representó poder ni imposición, sino humildad y reconciliación, e invitó a los fieles a reflexionar sobre ese contraste frente a los conflictos actuales.
“Desarmar los corazones antes que las manos” fue una de las ideas centrales de su mensaje, en el que llamó a cambiar la lógica de confrontación por una de entendimiento.
Un llamado a la acción desde lo cotidiano
Más allá del escenario internacional, el pontífice invitó a los creyentes a vivir la Semana Santa con acciones concretas.
Pidió practicar el perdón, ayudar al prójimo y convertirse en agentes de paz en la vida diaria, como una forma de construir entornos más solidarios.
Finalmente, cerró su mensaje con una frase que marcó el tono de su intervención:
“Cristo no entra con armas, entra con amor. Ese es el camino que aún puede salvar al mundo”.
Con este pronunciamiento, el Papa León XIV reiteró que el diálogo sigue siendo la única vía posible para evitar una guerra de mayores proporciones y avanzar hacia una solución pacífica en Medio Oriente.





