Redacción: Danna Valentina Camacho – Periodista Oriente Noticias
En un operativo conjunto, la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación desmantelaron un sofisticado call center clandestino en el centro penitenciario El Barne de Cómbita, Boyacá.

Fuente: Tomada de la Policía Nacional
Durante la intervención, fueron decomisados 105 teléfonos celulares, tres módems, 53 tarjetas SIM y 23 directorios con información de posibles víctimas, además de 100 accesorios tecnológicos y 29 armas cortopunzantes, cuyo valor estimado supera los 500 millones de pesos.
Según las autoridades, internos identificados como alias ‘El Negro’ y ‘Panda’ coordinaban desde varias celdas de la prisión una red que, mediante llamadas, se hacía pasar por organizaciones armadas ilegales para intimidar a ciudadanos y exigir dinero. Se calcula que más de 10. 000 personas fueron afectadas, y que las ganancias mensuales de esta estructura criminal superaban los 1.200 millones de pesos.

Fuente: Tomada de la Policía Nacional
Cabe resaltar, que entre enero y agosto de 2025, se han ejecutado 46 operativos similares en diferentes centros de reclusión. En total, se han incautado más de 900 teléfonos móviles, cerca de 1. 000 tarjetas SIM, 900 accesorios tecnológicos y 500 armas blancas, como parte de una estrategia para frenar las redes delictivas que operan desde el interior de los penales.
También le puede interesar:
El mayor general Carlos Fernando Triana, director de la Policía Nacional, confirmó los hechos a través de sus redes sociales, destacando la magnitud y organización del esquema ilícito. La Fiscalía continúa recabando pruebas para identificar posibles vínculos externos que facilitaron la entrada y uso de los equipos de comunicación dentro del penal.
Fuente: Tomada de la Policía Nacional
Ante esta situación, no solo se evidencia la capacidad operativa de las autoridades para intervenir estructuras criminales complejas, sino también la urgencia de reforzar los controles internos en los centros penitenciarios. La preocupación central es contener redes que, aun tras las rejas, logran afectar significativamente a la ciudadanía mediante extorsiones masivas.